La Política Sexual de Reinaldo Arenas:
Realidad, Ficción y el Archivo Real de la Revolución Cubana


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La película se filmó en México, en las ciudades de Mérida y Veracruz, utilizando fragmentos de imágenes de archivos de Cuba. Schnabel confecciona una fusión de imágenes lozanas y hasta imponentes en su belleza, y luego ásperas, horrendas y conmovedoras. Todo al servicio de una versión estilizada y sensata del personaje de Arenas. Como el libro, esta película es una diatriba contra la revolución cubana. Schnabel cree que carece de suficientes elementos dramáticos y para remediarlo, introduce atroces mentiras para llegar a su objetivo: calumniar todo lo que la revolución cubana es y ha sido. Este método es poco original y parecido al que empleó el mismo Arenas, quien comenzó el libro mientras estaba en Cuba y lo concluyó en su lecho de muerte. (El libro autobiografía Antes que Anochezca fue traducido al inglés tres años más tarde con el título Before Night Falls.) Las memorias de Arenas narran su propia historia y la de Cuba, reinventadas y reconstruidas cuando fuese necesario para atenerse a su odio hacia el gobierno revolucionario, posición que no siempre sostuvo.

Javier Bardem, quien protagoniza a Arenas en su etapa adulta y narra la película, interpreta el papel con un talento desbordante y mucha simpatía. Curiosamente se asemeja al escritor, quien murió sin dinero en un apartamento del barrio de Nueva York, Hell's Kitchen. Sufriendo los estragos del SIDA, Arenas se suicidó en 1990 en Nueva York. La prensa norteamericana publicó su carta de despedida, en la que dijo "que pronto Cuba será libre" e instó: "Al pueblo cubano tanto en el exilio como en la Isla los exhorto a que sigan luchando por la libertad."

La película puede ser visitada a través de Internet en www.before-night-falls.com. La versión de la carta de despedida en inglés en el sitio también se ha editado y se ha omitido mención del nombre de "la única persona" que Arenas responsabilizó por su suicidio -- ¿alguna idea? -- Fidel Castro.

Bardem entiende el tema político de esta producción. En una entrevista para la revista Interview dijo que estaba muy orgulloso de la película porque "se trata de la intolerancia" y es una protesta contra "el totalitarismo en cualquier país." Schnabel describe cuán valiente fue para Bardem interpretar a Reinaldo, "un personaje que claramente define la intolerancia de Castro" porque el actor proviene "de una familia comunista." Dennis Hopper, un icono del cine radical de EE.UU. en los años 60, realizó ambas entrevistas con un odio no disimulado hacia el gobierno revolucionario de Cuba, posición que Bardem no comparte sin reservas.

Por otro lado, la calidad técnica y cinematográfica de la película se va muy por encima de la mediocridad de una película de serie B. Personajes progresistas de Hollywood ocupan un lugar prominente en esta producción, comprobando así que no es simplemente una propaganda derechista sino que tratan de presentarla como un ejemplo del indomable espíritu humano.

Johnny Depp juega uno de los papeles del reparto. Esta vez interpreta a un travestí encarcelado y la exagerada caricatura de un inflexible carcelero que extrae una auto abnegada confesión de Arenas cuando estaba preso, pidiéndole al poeta que tenga sexo oral con el cañón de su revólver 45 automático. ¿Qué importa si este pasaje es un invento burdo de Schnabel? ¿Qué importa si Arenas es amenazado con su "desaparición" si no firma la confesión, mientras que los indiscutibles hechos históricos apuntan que -- a diferencia de muchos países que reciben ayuda militar, financiera y entrenamiento en torturas por parte del gobierno de Estados Unidos -- nunca ha habido casos de personas "desaparecidas" en Cuba? Pero bueno hay que creerlo ya que se trata de nada más ni nada menos que un personaje como Johnny Depp.

Sean Penn, en una actuación especial representa a un campesino que, a diferencia de sus hermanos, se negó a unirse a los rebeldes para luchar contra la dictadura de Batista. Lou Reed y Laurie Anderson contribuyen con sus composiciones musicales junto a los evocativos ritmos cubanos entre los que se encuentran temas de Benny Moré.

Ya con eso uno sabe como es el rollo de la película. La audiencia para la cual la película está dirigida no es la derecha, sino aquellas personas que están interesados en o simpatizan con Cuba.

"Antes que Anochezca" refleja el punto de vista dominante en Arenas sobre una "horrible" represión estatal, particularmente de los homosexuales cubanos. Brevemente se hace alusión a los asesores soviéticos, cuya presencia, según la película, marca el final de los impulsos de la revolución original. Imágenes de noticiarios que muestran a Fidel Castro -- aparentemente el "Dictador" está pronunciando ásperas palabras mientras se ven escenas de la brutalidad policiaca y militar -- comprendiendo escenas de traición personal y autocríticas humillantes.

En una de las escenas claves de la película se observa un grupo de personas en un apartamento mirando en la televisión el presunto juicio del premiado poeta Heberto Padilla. En la vida real, Padilla fue arrestado en 1971 e hizo una confesión pública por no haberse comprometido lo suficiente con la revolución y esto representó el nadir de la vida cultural de Cuba. La escena termina con el suicidio de una de las mujeres del grupo, aparentemente una de los tantos escritores y artistas con una línea política incorrecta y que fueron citados por Padilla en su apología. Otro invento de Schnabel.

El tiempo pasa a toda velocidad en estos fragmentos, desafiando todo tipo de marco histórico y negando toda precisión histórica.

Las condiciones que engendraron la revolución ni siquiera son mencionadas, más bien se ven a través de la poética de Arenas, siempre alegando que "el esplendor de mi niñez fue único, porque era pobreza absoluta, pero también libertad absoluta; afuera, al descubierto, rodeado de árboles, animales y apariciones." Estas son buenas nuevas para los campesinos pobres quienes experimentaron esa funesta explotación bucólica, y que les hizo llegar a la conclusión de apoyar al Ejército Rebelde que luchaba contra las armas, los tanques y los aviones de bombardeo de Batista.

Una breve escena en la que aparece el adolescente Arenas subiéndose a un camión lleno de combatientes victoriosos en Holguín, tiene el propósito de fundamentar la aseveración biográfica de que Arenas se "unió a la guerrilla de Castro." Pero el hecho de sumarse espontáneamente al entusiasmo del pueblo liberto y victorioso es muy distinto a participar en acciones guerrilleras o ser parte de las organizaciones urbanas, en contra de las cuales la dictadura impuso una cuota de 30 000 civiles muertos. Sin embargo, hasta el pequeño extracto de la película de Schnabel contradice lo que expresa Arenas en sus memorias.

Cuando Arenas quiso entrar a las filas del Ejército Rebelde, le dijeron -- como era la práctica normal para todos -- que tenía que conseguir su propio fusil ajusticiando a uno de los policías de Batista. Arenas fracaso en su misión y aun así regresó a las montañas. Los guerrilleros no podían regresarlo a Holguín porque era seguro que fuera arrestado y torturado. Así pues, dejaron que el joven se quedara. Luego escribió que comía algunas veces en la casa de una tía que vivía cerca. "Nunca participé en una batalla; es más, nunca fui testigo de una batalla; esas batallas fueron más mito que realidad" aseveró. Dos años de batallas revolucionarias contra la tiranía fueron para Arenas una simple "guerra de palabras."

Todavía en 1968, el Arenas que existía antes de su revisión autobiográfica era un ferviente defensor de la Revolución. Arenas, un muy respetado escritor y poeta de la nueva generación, se presentó como a un revolucionario en una entrevista con el veterano periodista socialista Harry Ring que estuvo en Cuba en por tres meses y que reportaba para The Militant.

Ausentes por completo de la película están todas las transformaciones socioeconómicas de Cuba -- desde la más profunda reforma agraria en el continente americano hasta la nacionalización de las propiedades extranjeras -- producto de las movilizaciones populares. No hay nada sobre la histórica cruzada de alfabetización, la creación de servicios médicos en el campo y la erradicación de la discriminación estilo Jim Crow, ni una palabra! El público sólo ve la sustitución de una poco mencionada tiranía por otra encabezada por, como dice Arenas, "un dictador mucho peor que Batista."

No hay cabida en el guión de Schnabel (escrito conjuntamente con Cunningham O'Keefe y el antiguo amigo de Arenas, Lázaro Gómez Carriles) para las hostilidades de Washington, incitadas por muchos de los cambios revolucionarios: la invasión organizada por el gobierno de EE.UU. en Bahía de Cochinos, la imposición del embargo y la llamada Crisis de Octubre. Nada de esto aparece en el guión.

Las implicaciones son inevitables: el enemigo del pueblo cubano está en su propia casa, barbudo y con uniforme verde olivo, no en Estados Unidos.


La trayectoria de los derechos de los homosexuales en Cuba ha sido objeto de desinformación y mala información desde hace décadas. Los esfuerzos previos por los enemigos de Cuba para usar las deficiencias del gobierno en los años 60 y 70 en esta área se vieron coronados con el "documental" de Néstor Almendros "Conducta Impropia," producido en 1984 y lleno de fabricaciones, distorsiones y verdades a medias.

Pero la campaña comenzó a irse a pique debido a los significantes cambios que se dieron en Cuba. Esta evolución está simbolizada en la película de Tomás Gutiérrez Alea: "Fresa y Chocolate" (estrenada en Estados Unidos en 1994) en la que se critican aspectos dogmáticos del Partido Comunista de Cuba e impugnan los prejuicios en contra de los homosexuales.

Sin embargo, ahora vuelve "Antes que Anochezca," la mañosa y biónica hija de "Conducta Impropia," como un intento de resucitar la cruzada anticubana de su precursor desacreditado. Pero no nos sorprende. Mientras que los ideólogos de la ultraderecha simplemente niegan los logros irrefutables de la Revolución, los enemigos más astutos del gobierno cubano durante mucho tiempo han visto en su política hacia los homosexuales una oportunidad para atacarlo. Esto sirve a la campaña central de Washington contra Cuba --la supuesta violación de los "derechos humanos" por parte del gobierno-- campaña que comenzó prácticamente con la victoria de la Revolución y continúa sin pausa desde entonces.

La ampliación de los derechos de los homosexuales en Cuba en la última década y media -- y el fin a la política más onerosa hacia los homosexuales quince años antes -- es corolario a la ampliación de los derechos del pueblo trabajador en la isla. Más y más tabúes se han desmoronado frente al creciente debate y la discusión sobre temas políticos, económicos y culturales.

Un estudio de estos procesos será muy útil para aquellos que quieran esclarecer y responder a las interrogantes de "Antes que Anochezca," particularmente los aspectos de la homosexualidad.

La Revolución Cubana Trajo la Libertad

Los resultados liberadores de la primera Revolución Socialista en América crearon un clima de libertad sin precedentes en Cuba. Reformas profundas -- empezando por el desmantelamiento de la policía secreta de Batista, hasta la abolición de las leyes racistas -- desató un florecimiento del arte, la cultura y la música, y el acceso popular a éstas. A medida que las prioridades de los trabajadores y los pobres del campo asumían un papel más importante, nació un movimiento de liberación de la mujer. Esto desafió la realidad y el legado de la opresión y discriminación de la mujer, así como su estatus de segunda clase. Los centros infantiles se convirtieron en un derecho. Se relajaron dramáticamente las severas leyes del divorcio. Para 1963, la ley contra el aborto se abolió y el derecho a la libertad de reproducción se institucionalizó.

Aunque estos cambios radicales afectaron a los homosexuales, la revolución cubana no llevó a cabo las medidas innovadoras que realizaron los bolcheviques durante los primeros meses de la revolución rusa. Es más, hubiera sido prácticamente imposible que la nueva generación que tomó el poder en 1959 supiera de dichos avances.

Medidas Innovadoras de la Revolución Rusa

En diciembre de 1917, el régimen soviético eliminó las leyes reaccionarias en contra de los homosexuales de la tiranía zarista. Esta acción sin precedentes fue resultado del lanzamiento de nuevos programas y políticas destinadas a la emancipación del sexo femenino. El doctor Grigorii Batkis, Director del Instituto de Higiene Social de Moscú, en 1923 escribió en su libro La Revolución Sexual en Rusia, "La relación del derecho soviético al ámbito sexual se basa en el principio de que las demandas de la gran mayoría del pueblo corresponden y están en armonía con las conclusiones de la ciencia contemporánea."

Explicó que "La legislación soviética se basa en el siguiente principio: La absoluta ausencia de interferencia del estado y la sociedad en asuntos sexuales, mientras nadie sea lesionado y mientras los intereses de la persona no sean usurpados ni invadidos ... la legislación soviética trata a [las practicas homosexuales] exactamente igual que la llamada relación sexual 'atural.' Todo tipo de práctica sexual es asunto privado."

"La Revolución [de Octubre] no dejó en pie ningúna de las viejas leyes despóticas e infinitamente no científicas; no siguió el camino de la legislación reformistas burguesa, la cual, con sutilezas jurídicas, todavía mantiene el concepto de propiedad en el campo sexual y en última instancia exige que la doble moral siga imponiéndose sobre la vida sexual. Estas leyes siempre ocurren al ignorar a la ciencia," explica el doctor Batkis. Repitiendo la teoría y la práctica bolchevique, el doctor colocaba la liberación de la mujer en el derrocamiento de las relaciones de propiedad capitalistas y la sobreexplotación del sexo femenino dentro de dicho sistema.

"No hay sociedad en el mundo entero que tenga estas metas, cuyos problemas no han sido confrontados por ninguna revolución previa," escribió Batkis.

Retirada Contrarrevolucionaria Sobre los Derechos Homosexuales

La política contrarrevolucionaria liderada por Stalin que coronó a la reacción burocrática a finales de 1920 y principio de los años 30, necesariamente atacó los aspectos más progresistas de la ley soviética para consolidar su dominio indiscutible. A medida que este régimen conservador consolidaba sus privilegios y beneficios expulsando a los trabajadores del actuar político, y del gobierno, desarticulaba la libertad artística y literaria, reducía los logros críticos obtenidos por las mujeres y daba carácter oficial a restricciones políticas, culturales y sociales. Stalin intervino personalmente para criminalizar la homosexualidad en 1934, imponiendo una condena federal de 5 años de prisión por actos consensuales entre hombres adultos. En 1935, para consagrar aún más las normas de la "nueva familia" el gobierno ilegalizó al aborto, el cual había sido legalizado en los primeros meses del régimen revolucionario.

El notable novelista ruso Máximo Gorki, reducido a servir de cómplice o señuelo de la casta gobernante, anunció en un folleto subvencionado por el estado que "en los países fascistas, la homosexualidad, que arruina a los jóvenes, florece sin ningún castigo. En el país donde el proletariado ha obtenido audazmente el poder, la homosexualidad ha sido declarada como un crimen social y es severamente castigada." Todo esto definía la posición "comunista" respecto a los homosexuales: un lastimoso eco de la reacción y prejuicio capitalista, expresada en vocabulario marxista.

La seudo ciencia estalinista mantenía que la homosexualidad era una manifestación de la "decadencia burguesa" y una "degradación de la moral." Freud, quien aconsejó que la homosexualidad era un fenómeno sexual que ocurría naturalmente, fue proscrito. En la URSS las mujeres que tenían múltiples partos eran retribuidas con dinero y condecoradas con medallas. Hasta 1971, la recién publicada Gran Enciclopedia Soviética, definía a la homosexualidad como "una perversión sexual que consiste en una atracción antinatural entre personas del mismo sexo. Ocurre en los dos sexos. Los estatutos penales de la URSS, los países socialistas y hasta algunos estados burgueses, penalizan la homosexualidad." Y esto, después de que la rebelión de Stonewall en la ciudad de Nueva York en 1969 se convirtiera en el inicio simbólico del movimiento moderno por la liberación homosexual. Hasta 1973 esto fue también la perspectiva, en palabras más "científicas," de la asociación de siquiatras más prestigiosa en los Estados Unidos.


Fue en el contexto de esta "ortodoxia" que los revolucionarios cubanos alcanzaron su mayoría de edad, en los años 50, al adoptar el marxismo, primero en el Partido Socialista Popular pro moscovita, el cual accedió a también tomar las armas en el último año de la guerra revolucionaria. Su liderazgo y miles de cuadros representaron un componente importante en la serie de grupos revolucionarios que surgieron después de la toma del poder en 1959, culminando en la formación del Partido Comunista de Cuba en 1965. Este proceso llevó a la nueva generación a establecer relaciones con la URSS, China y el "movimiento comunista mundial." Fue a través de este lente distorsionado que vieron la marcha de la historia y la última palabra sobre cuestiones que antes estuvieron en disputa. Fue en este año del 2001 que la asociación de siquíatras de China abandonó su posición histórica que la homosexualidad es una enfirmidad.

Para alcanzar una posición "en armonía con las conclusiones de la ciencia contemporánea," los jóvenes revolucionarios cubanos enfrentarían la tarea titánica de limpiar un camino en medio de la basura del "marxismo oficial" en todos los campos, buscando una vía hacia las ideas emancipadoras y las experiencias del joven régimen soviético, dirigido por el partido bolchevique de Lenin. Estos fructíferos debates, documentos, resoluciones y archivos de los acontecimientos fueron sepultados por los infalibles comisarios del "socialismo desarrollado." Sus instructores, catecismos y manuales --reforzados por los golpes de garrotes y botas-- no permitieron ninguna pregunta, peor aún oposición.

Careciendo de toda conexión viva con la más avanzada posición científica de las primeras generaciones de revolucionarios, los militantes cubanos surgieron en un entorno internacional en el cual la homosexualidad era severamente reprimida en el llamado mundo desarrollado, un tabú incalificable en el Tercer Mundo y condenada como un crimen contra la naturaleza por quienes, en nombre del comunismo, tenían las riendas del poder en el resto del planeta.

Cuba No Es Inmune a la Realidad

No se podía esperar que la revolución cubana ni entonces ni en retrospectiva, diera un salto por sí sola sobre tan grandes obstáculos históricos e internacionales. Es más, algunos -- por ignorancia o demagogia, o ambos -- identificaron la homosexualidad masculina con la pornografía y la comercialización del sexo endémico en La Habana antes del triunfo de la revolución. La atracción al sexo homosexual ilícito era un componente de la industria de la prostitución que esclavizaba y explotaba cerca de 100 000 mujeres (en una población de seis millones de habitantes) para servir al negocio del turismo, convertiendo a La Habana en el burdel más grande del Caribe. El negocio del sexo encasilló perfectamente junto a otros negocios lucrativos como los casinos, el juego y la droga; elementos soeces que embadurnaron a Cuba.

Tomará tiempo y será necesario llevar a cabo luchas para resolver las contradicciones entre el contenido profundamente progresista de los cambios realizados colectivamente por el pueblo cubano, por un lado y, por el otro, la homofobia. Este fenómeno se basa en la poderosa combinación del machismo (con sus cimientos en las relaciones sociales y económicas del capitalismo colonial) y el atraso cultural que refleja, reforzado por la reacción clerical y el oscurantismo de la Iglesia Católica. Todo esto apuntalado por la tutela "científica" de Moscú.

Mientras que se aceptaba que "un homosexual" podía tener "una correcta posición política," Fidel Castro dijo al periodista norteamericano Lee Lockwood en una entrevista extensiva en 1965 (publicada como el libro Cuba de Castro, Fidel de Cuba) "nunca hemos creído que un homosexual pueda personificar las condiciones y requisitos de conducta que nos permita considerarlo un verdadero revolucionario, un verdadero comunista. Una desviación de esa naturaleza choca con el concepto que tenemos de lo que debe ser un militante comunista."

"Pero sobre todo," continuó el dirigente cubano, "no creo que nadie tenga una respuesta definitiva sobre la causa de la homosexualidad. Creo que debemos considerar cuidadosamente este problema. Pero seré sincero y diré que los homosexuales no deben ser permitidos en cargos donde puedan influenciar a los jóvenes." El dirigente cubano hizo este planteamiento en el contexto de "las condiciones en las que vivimos" -- cuando todavía la huella de Bahía de Cochinos y la Crisis de Octubre estaba viva -- y la necesidad de "inculcar en nuestros jóvenes el espíritu de disciplina, de lucha, de trabajo. Esta actitud quizá no sea correcta, pero es nuestra sincera opinión."

Unidades Militares de Ayuda a la Producción

Las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP) fueron iniciadas en 1965 por el gobierno cubano. En ellas se basa "Antes que Anochezca" para alegar generalizados arrestos de homosexuales. Soldados y policías cubanos llevaron a miles de supuestos delincuentes, desde homosexuales y lesbianas hasta Testigos de Jehová, a campamentos de trabajo para cumplir con obligaciones militares que el gobierno consideraba que no se podían realizar en las fuerzas armadas. El proyecto de las UMAP, al modo de explicación, se llevó a cabo en el contexto más amplio de una movilización militar en toda la isla de casi todos los ciudadanos aptos para ser entrenados en la defensa militar. Se impuso esta necesidad con base en la experiencia cubana con la invasión de Bahía de Cochinos patrocinado por Estados Unidos, el apoyo de Washington para las bandas terroristas en las montañas del Escambray y la amenaza del ataque nuclear por parte de Estados Unidos durante la "crisis de los misiles" -- de octubre, 1962 -- unos años antes. Además, en la primavera de 1965, Washington envió a más de 20 000 soldados para aplastar una rebelión popular en la vecina Republica Dominicana.

Los deberes de la UMAP se enfocaron principalmente en la zafra de la caña de azúcar. A diferencia de otras iniciativas del gobierno, poco se habló en la prensa cubana sobre las UMAP. De todos modos este programa fue objeto de protestas en Cuba por la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), así como por importantes aliados internacionales de la revolución.

Los cubanos entrevistados por el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal entre 1970 y 1971 en su caluroso libro, En Cuba (dedicado "al pueblo cubano y a Fidel"), hablan libremente en oposición a la UMAP y algunos opinan sobre su abolición en 1967. Un joven poeta miliciano dijo a Cardenal: "Yo estuve allí [en las UMAP] ... no como preso sino como miliciano. Sí, carcelero digamos. Yo vi los malos tratos, pero solo hacíamos guardia. A Fidel le contaron lo que allí había. Una noche asaltó una posta de guardia y la capturó y se metió dentro, como que fuera preso, para ver qué trato les daban. Se acostó en una hamaca. Los presos dormían en hamacas. Los despertaban golpeándolos con sables; o si no, les cortaban las cuerdas de la hamaca. Cuando uno de los guardias levantó el sable se encontró con la cara de Fidel; casi se muere." El joven describió otros abusos que Fidel observó. "Esa es otra de las hazañas de Fidel," dijo, "Fidel es el hombre de los asaltos [visitas inesperadas]."

Castro "suprimió" los campos, dijo el miliciano a Cardenal, pero "nadie los menciona." Otro joven que trabajó en el campamento explica que a pesar de la experiencia "nosotros, en el UMAP descubrimos que la revolución y el UMAP eran separables. Y nos dijimos: no nos iremos de Cuba, para hacer que esto malo no sea malo.... A los tres años terminó el UMAP con el discurso de Fidel."

Un "joven marxista revolucionario" contó una historia a Cardenal. "A cien jóvenes de la Juventud Comunista se les quitó su carnet y toda otra identificación y fueron entregados como presos al UMAP. A ver cómo los trataban. Fue una operación secretísima. Ni sus familiares supieron de este plan de la JC. Ellos después contaron lo que les hicieron. Eso hizo que el UMAP acabara."

"Consideramos que [UMAP] fue una cosa realmente triste en la historia de Cuba," dijo Monika Krause, una de las pioneras sexólogas de la Cuba revolucionaria, en una entrevista de 1984 con la revista Gay Community News, de Boston. "Fue una expresión de ignorancia de una inexplicable aversión a la homosexualidad. Creemos que ha sido una obligación de nuestro sistema cambiar esas actitudes que llegaron a crear las UMAP. Porque en una sociedad socialista no puede haber discriminación."

La "Revolución Sexual" de Arenas

En contraste, Arenas afirma en la película que su círculo luchó contra la represión "teniendo sexo."

En su libro, describe una conversación con un compañero -- después de un viaje a la Isla de Pinos, donde afirma que tuvieron sexo con "todo un regimiento" -- donde los dos "hacen un inventario de los hombres con los que habíamos dormido hasta ahora, esto fue por 1968. Llegué a la conclusión, después de complicados cálculos matemáticos, que he tenido sexo con cinco mil hombres aproximadamente." Su amigo llegó a una cifra similar. Ellos no fueron "los únicos que se dejaron llevar por este tipo de furia erótica: todo el mundo lo hizo: los reclutas [de las Fuerzas Armadas] quienes pasaban meses de abstinencia, y toda la población." (Todo esto, mientras que alega que un supuesto pogromo arrasaba toda la isla en contra de los hombres homosexuales).

"Creo," escribió Arenas, "que la revolución sexual en realidad fue el resultado de la represión sexual existente." Puesto que este dato muy valioso sugiere un interés político de Arenas, está equivocado desde cualquier óptica.

Emancipación de Mujer

La revolución sexual en Cuba comenzó con la lucha por emancipar a la mujer de siglos de opresión, explotación y atraso, forjado por el colonialismo y la dependencia del país de la metrópolis imperialista. El paso decisivo de este proceso fueron los esfuerzos por incorporar a las mujeres en actividades económicas productivas. La ocupación de la mujer antes de 1959 fue principalmente como campesinas superexplotadas o en la servidumbre doméstica o en los burdeles o las casas de juego que eran propiedades de inversionistas estadounidenses y de la mafia. Al forjar la independencia económica para las mujeres, se empezó a liberarlas del matrimonio obligatorio y de su aislamiento y opresión en el hogar, centro de su trabajo "gratuito."

En este contexto, el nuevo gobierno abolió el mercado del sexo, cerró los prostíbulos e inauguró un programa especial para educar y entrenar a las prostitutas cubanas para que tuvieran un empleo efectivo. Prohibió la pornografía, ley que se mantiene hasta hoy día. El divorcio pasó a ser un procedimiento sencillo para obtener y el control de la natalidad, como otros medicamentos, pasó a ser gratuito. Cada vez mas, los matrimonios informales pasaron a ser paralelos a los matrimonios civiles, y los hijos de esas uniones -- o los hijos de padres solteros -- recibían un trato equiparado del gobierno. En la actualidad en Cuba no existen niños "bastardos." Este concepto reaccionario fue reemplazado con la responsabilidad social sobre el cuidado de los niños, además de crear condiciones y la conciencia que eliminó la definición de mujer, esposa y niño como propiedad de los hombres.

La creciente confianza que las mujeres cubanas tienen de sí mismas se manifiesta en las misiones internacionalistas: desde la alfabetización en las montañas de Nicaragua frente a las amenazas de los contras, hasta la participación en combates en Sudáfrica contra las tropas del apartheid. Hoy, más de la mitad de los 1.1 millones de miembros de las Milicias Territoriales, las fuerzas de defensa nacional de Cuba, son mujeres. Indiscutiblemente, los antiguos estereotipos y estructuras sexuales y de género han sucumbido ante estos progresos revolucionarios. Es más, han menguado las expresiones de violencia contra la mujer, basadas en miles de años de opresión, tales como son las violaciones y abusos físicos, las cuales han declinado cualitativamente y son dramáticamente más bajas que en cualquier otro lugar del mundo.

La batalla por la igualdad de la mujer está respaldada por la revolución y se lucha en el contexto de forjar una nueva ética de solidaridad humana en la construcción de una sociedad libre. Da un enfoque más agudo al objetivo de la lucha que comenzó en las montañas de la Sierra Maestra: crear nuevos hombres y mujeres que se transforman en la acción de liberar a su país y a ellos mismos. Estos esfuerzos permanentes han integrado como socios insustituibles a la ciencia y la educación en la lucha para confrontar y vencer los prejuicios, que incluyen cuestiones sexuales.

En su lucha por la igualdad, las mujeres cubanas y sus aliados, inicial e inevitablemente tuvieron que afrontar resistencia en una gama de cuestiones como empleos en trabajos tradicionalmente reservados para hombres y la "doble carga" del trabajo doméstico y el empleo, y además en el ámbito de la libertad sexual. "La participación de la mujer en la revolución fue una revolución dentro de la revolución," dijo Fidel Castro en una reunión de la dirigencia de la Federación de Mujeres Cubanas en 1966, "y si nos preguntaran cuál es la cosa más revolucionaria que la revolución está haciendo, diríamos que es precisamente esto, la revolución que está ocurriendo entre las mujeres de nuestro país."

En el transcurso de dicha movilización política y lucha, se han creado nuevos valores a medida que la sociedad se ha transformado, la cual es una meta establecida por la dirigencia central de la revolución.

Esto ha generado una moralidad que va mucho más allá de la "ética" que rige las relaciones humanas en cualquier otro país. Los logros que plasman estos principios centrales forman el marco para la expansión de los derechos homosexuales. (Muchos de los desafíos que las mujeres emprendieron y vencieron en esta temprana etapa de la nueva sociedad están documentados en Las Mujeres y la Revolución Cubana, una colección hecha por Elizabeth Stone en la que incluye importantes discursos y documentos; y Mujeres Cubanas Ahora, de Margaret Randall, que narra una serie de experiencias personales y luchas políticas de mujeres.) Ciertamente, la batalla por la emancipación de las mujeres no está precisamente terminada. Pero se la está librando con un pueblo con una conciencia política más avanzada y en un estado de derechos más elevado que en cualquier otro país del mundo.

Promiscuidad o la Autoestima

Para Arenas, la lucha por la liberación de la mujer no existió. Un sinnúmero de encuentros sexuales (en su caso, entre hombres) -- la cantidad siendo el único criterio -- es una versión compartida por muchos autoproclamados defensores de la "revolución sexual." Esta definición ha servido solamente para vaciar el concepto de su esencia histórica y cuajar su contenido social y revolucionario en una búsqueda sin pausa por la satisfacción sexual individual, como el objetivo central de la vida. No hay nada progresista acerca de esto. Es la respuesta pornográfica a la represión sexual que deshumaniza ambos géneros, independientemente de la orientación sexual. Contrariamente al axioma de auto indulgencia del poeta William Blake, el "camino de los excesos" no "conduce al palacio de la sabiduría." Las consecuencias de este tipo de creencias están documentadas en el innovador libro sobre la pandemia del SIDA llamado Y la Banda Continúa Tocando (And the Band Played On), por Randy Shilts.

El credo sexual de Arenas era lo contrario a lo que la revolución quería inculcar en los hombres y mujeres libres quienes han descubierto sus talentos y capacidades como respuesta a los complicados desafíos: autoestima. La liberación sexual humana emancipada de los grilletes de normas represivas, requiere de un punto de partida tan digno como para negar los fetichismos alienantes y abusivos que definen el sexo y la sexualidad.

Los Orígenes de la Ideología Sexista

La ideología patriarcal, producto milenario, tuvo como su génesis el triunfo de los hombres sobre las mujeres en la batalla por el excedente de la producción social. Esta histórica derrota del matriarcado puso a la familia en el centro del ascenso de la propiedad privada y el estado, como lo describe Federico Engels en Los Orígenes de la Propiedad Privada, la Familia y el Estado.

"Lo que podemos suponer actualmente sobre la regulación de las relaciones sexuales después de la inminente desaparición de la producción capitalista es, principalmente, de carácter negativo, limitado mayormente a lo que desaparecerá," escribió Engels. "¿Pero qué se añadirá? Esto será decidido por el desarrollo de una nueva generación: una generación de hombres que nunca en su vida tuvieron la ocasión de comprar la entrega de una mujer ya sea con dinero o con otros medios de poder social; y de mujeres que nunca se han visto obligadas a entregarse a ningún hombre sin otra consideración que no sea amor verdadero, o de no entregarse a su amado por miedo a consecuencias económicas. Una vez que estas personas aparezcan, no tendrán que preocuparse por las cosas que nosotros creemos que deben hacer. Ellos establecerán su propia práctica y su propia opinión pública, de acuerdo a eso, con la práctica individual de cada uno y ese es el fin de esto."

La obligación económica de casarse, la subordinación de la mujer al aislamiento de las monótonas labores domésticas no remuneradas y deberes "maternos," y el domino sobre ellas por el patriarca, son las bases materiales de la ideología sexual que las oprime, una ideología que necesariamente coloca a la homosexualidad más allá de lo intolerable. La ideología en contra de los homosexuales -- basada en el dogma religioso, en una ciencia falsa, o ambos -- sirve para reforzar el papel procreador de la mujer. La represión, las presiones sociales, violencia, y hasta tortura, se utilizan para imponer dicha ideología. Supuestamente para defender la "civilización" -- es decir -- para mantener las normas culturales opresivas de la sociedad burguesa.

En épocas de crisis del capitalismo, esta ideología reaccionaria necesita de un chivo expiatorio homosexual, así lo hacen las organizaciones ultra derechistas y fascistas al atacar al homosexualismo como una fuente de crisis social, a pesar de que su verdadero blanco es la clase trabajadora y su cohesión. Así, en Estados Unidos, el fanatismo anti homosexual fue un elemento clave de la plataforma de "primero América" del ultra derechista y candidato a la presidencia, Patrick Buchanan, por parte del Partido de la Reforma. Buchanan es un destacado enemigo del derecho al aborto, la acción afirmativa y los "extranjeros ilegales."

El carácter emancipador de "la revolución sexual" se determina en la medida que entendemos y afrontamos estos temas, ya que inevitablemente es producto de luchas más amplias, de luchas revolucionarias más decisivas para derrocar al capitalismo y comenzar con la construcción del socialismo.

Arenas Reinventado

photo from 'Gay Cuba'En una reseña publicada en el periódico español El País, sobre el libro Antes que Anochezca, el escritor cubano anticomunista Guillermo Cabrera Infante, apunta elogiosamente: "Hay tres pasiones que rigieron la vida y la muerte de Reinaldo Arenas: la literatura (no como un juego, sino como un fuego que consume), el sexo pasivo, y la actividad política. De las tres, la pasión dominante fue evidentemente, el sexo. No sólo en su vida, sino también en su trabajo. Fue un cronista de un país ya no regido por el impotente Fidel Castro, pero por el sexo. Vivió una vida que comenzó y terminó efectivamente en lo mismo: desde el principio un largo, continuo acto sexual." Como otras personas que han renegado a Cuba, Cabrera Infante se obsesiona con la figura de Castro para negar la base popular de la revolución, sin la cual Fidel y la dirigencia de la cual es parte, hubieran sido derrocados hace muchísimo tiempo. Entrevistado en "Conducta Impropia," Cabrera Infante afirmó que el trato que en Cuba se le dio a los homosexuales era similar a la exterminación Nazi de los judíos en Auschwitz.

Aunque Arenas se deleitaba de su destreza y avaricia sexual, Schnabel, sabiendo que actualmente esa promiscuidad es mal vista, por arte de magia sanea la vida de Arenas. El director restaura los frenéticos actos sexuales anónimos como algo dulce, la lujuria mohína matizada con una inocencia campestre.

Arenas Como Escritor

En 1967 fue publicada la novela de Arenas, Celestino antes del Alba (Singing from the Well), que fue premiada en 1963 y aún se consigue en Cuba. Su trabajo fue bien recibido por Alejo Carpentier, una figura clave en la emergente escuela del realismo mágico, cuyo trabajo influyó en la obra de Gabriel García Márquez. Pero a diferencia de Carpentier, Arenas tomó una trayectoria que lo puso en un camino de enfrentamiento no sólo con las políticas erróneas en el nombre de la revolución, sino con la lucha del pueblo cubano por su liberación, la cual encontraría solución a tales prácticas. Si Arenas hubiera sido capaz de ceñirse a este complejo proceso, su talento -- que se expone en trabajos vibrantes como "La Vieja Rosa," el cual evoca de alguna manera al joven García Márquez y el novelista extraordinario portugués José Saramago -- quizás se hubiera inoculado del debilitante veneno de la obsesiva amargura que definió y deformó sus últimos trabajos. Es solo años después de su muerte y con la promoción de la nueva película que él ha sido "redescubierto" por los críticos sofisticados del imperio como un "gran escritor." Casi todos sus libros fueron publicados de nuevo este año, gracias a la función que tiene el autor: enemigo "culto," gay y por lo tanto muy útil en la campaña implacable de Washington en contra de la revolución cubana. Pero en su vida real nunca fue capaz de darse cuenta, como lo hizo el joven cubano que trabajó en el campamento de UMAP y que explicó a Ernesto Cardenal que "la revolución y UMAP eran seprables. Y dijimos: no nos iremos de Cuba, para hacer que esto malo no sea malo."

Ejemplos de Resistencia y Renuncia

La vida y el lugar de José Lezama Lima, autor de lo que se considera la mejor novela cubana, Paradiso -- quien fue atacado en los 1960 por diversos críticos de pacotilla por ser "disidente" y por el tema homosexual implícito de su lírica -- también representa una alternativa a Arenas, a pesar que la película trata de pintarlo como un enemigo cosmopolita de la revolución. Lezama Lima, que era homosexual, defendió al gobierno cubano y a Fidel Castro en conversación con Ernesto Cardenal en 1970, cuando decía que no era un "animal político." Lezama Lima permaneció en La Habana hasta su muerte. Un miembro joven del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba me dijo el año pasado que él, como otros estudiantes de literatura cubana, había leído la exuberante y extraordinaria novela de Lezama Lima en la secundaria."Es mi novela favorita," me dijo. Recientement, se ha publicado una nueva edición de Paradiso.

"Paradiso nunca ha sido censurada," dijo el cineasta cubano Tomás Gutiérrez Alea a la revista Cineaste en 1995. "Lo que pasó fue que después de la publicación del libro, toda la impresión fue retirada por tener un pasaje en uno de sus capítulos con referencias al homosexualismo. Esta acción represiva fue idiótica. Sin embargo, más tarde, el libro circuló libremente."

Pablo Armando Fernández, quien "confesó" su supuesta debilidad ideológica con relación al caso del poeta Heberto Padilla, ya mencionado, y que por un tiempo no pudo publicar su poesía -- aprendió la industria de imprenta para sobrevivir -- también rechazó la tentación de abandonar su país. Ahora ha recibido los mejores premios nacionales de poesía y defiende la soberanía de Cuba en presentaciones y lectura de sus poemas en sus viajes a Estados Unidos.

Mientras tanto, Padilla emigró a los Estados Unidos en 1979 y se convirtió en mercancía arrendada de los propagandistas anticubanos. Esto, incluyó su colaboración en "Conducta Impropia." En esa película, Padilla se expuso al ridículo bochornoso al decir que "la dirigencia cubana," mientras perseguía a "hombres homosexuales" evitaba hostilidad contra las lesbianas porque éstas les "excitaban. Nada excita más a la mente cubana primitiva que dos mujeres en la cama."

Identificación y Análisis de Errores

No obstante la partida de Padilla y su posterior evolución hacia la derecha, su maltrato -- y los maltratos que recibieron otros intelectuales y artistas -- fueron condenados por los líderes cubanos. Abel Prieto, presidente de la UNEAC y el miembro más joven del Buró Político del PCC dijo en una entrevista a la revista contrapunto, a mediados de 1990: "Estoy seguro que el caso de Padilla fue un error" y se refirió al exiliado como "un buen poeta."

"La famosa autocrítica de Padilla fue una trampa ridícula en la cayeron los compañeros que participaron en eso. Gente muy valiente, revolucionaria e intelectual creyeron en esos operativos y autocrítica," dijo Prieto. Refiriéndose al documental que se hizo en esa época aclamando las confesiones de Padilla, Prieto dijo que la película "Es muy triste, porque se asemeja a una caricatura de los procesos en Moscú." El uso de caricatura, es la palabra clave. Después de todo, si hubiera existido en La Habana un verdadero régimen "estilo Moscú," hoy Cuba sería como una Bulgaria tropical y la historia sería muy diferente, dejando a los pueblos del mundo en una posición mucho más difícil.

Prieto agregó que el documental, en realidad, fue una expresión de "bufonería." No fue una historia de los acontecimientos impuestos por un estrato burocrático endurecido que tenía el propósito de expulsar a la clase trabajadora del ámbito político para asegurar, mediante el abandono de la práctica de la solidaridad internacional, su cómoda existencia.

Precisamente porque Cuba nunca fue un "satélite" de la URSS -- para el eterno pesar de Washington -- su dirigencia fue capaz de encabezar una lucha para adrizar la revolución cuando se iba a la deriva y ponerla sobre el rumbo original. Estos avances políticos en Cuba hacen posible comprender que el asunto de Padilla se dio, como Prieto indicó en contrapunto en "un clima de miopía o de delirio." Abel Prieto es el actual Ministro de Cultura de Cuba.

"Antes que Anochezca" utiliza una voz superpuesta -- que hace creer a la audiencia que es la de Fidel Castro -- para justificar previos maltratos. El narrador no identificado entona las palabras de un discurso de Castro frente a los intelectuales cubanos en aquel tiempo, "dentro de la revolución, todo; fuera de la revolución, nada." De hecho, lo que el líder cubano dijo fue sustancialmente diferente: "contra la revolución, nada."

Precisamente cómo aplicar lo anterior siempre ha sido un tema de constante elaboración, práctica y debate: todo en un ambiente incesante de implacable hostilidad de Estados Unidos, que ha aumentado en los años 90.

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