La Política Sexual de Reinaldo Arenas:
Realidad, Ficción y el Archivo Real de la Revolución Cubana


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Pasos Hacia Atrás

En 1970, tres años después del asesinato de Che Guevara en Bolivia y el posterior declive del movimiento revolucionario en América Latina, la dirección central cubana no pudo movilizar a la población en el grado suficiente para cumplir con la meta de cosechar 10 millones de toneladas de azúcar, la cual a la larga resultó ser utópica. Este revés para el régimen revolucionario cambió la correlación de las fuerzas políticas en contra de aquellas dirigidas por Fidel Castro a favor de una integración económica más profunda con Moscú. Esta decisión, y la política y cultura concomitantes a esta relación, trajeron consecuencias inesperadas. A partir de entonces, Cuba dejó a un lado su plan de lograr la autosuficiencia en la producción de alimentos a favor de integrarse al Consejo de Ayuda Mutua Económica, que federaba los planes económicos de la URSS y los países del Tratado de Varsovia.

Este fue el trasfondo del I Congreso Nacional de Educación y Cultura realizado en 1971, y no el arresto coincidental de Heberto Padilla. Fuera de Cuba, ese arresto fue criticado por figuras leales a Cuba, tales como Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez y Jean Paul Sartre. Ellos se distinguieron de otros escritores e intelectuales quienes aprovecharon la injusticia del momento para romper relaciones con la revolución.

En su más flagrante resolución, el congreso declaró: "El carácter sociopatológico de las desviaciones homosexuales ha sido reconocido. Se resolvió que todas las manifestaciones de desviación homosexuales serán firmemente rechazadas y se evitará su propagación." Esta proclamación dio impulso para negar empleos a los homosexuales en cualquier institución que influyera en la juventud. Así mismo, el congreso declaró que los homosexuales no deberían "representar a Cuba" fuera del país.

Esta campaña estimuló protestas en Cuba de artistas, escritores y otros, así como de partidarios de Cuba en el exterior con impecables credenciales revolucionarias. Joseph Hansen, líder veterano del Partido Socialista de los Trabajadores, quien desde los primeros días de la revolución informó con gran esmero acerca del desarrollo de este proceso y ayudó a obtener apoyo para la revolución, comentó en 1978, en la introducción a una colección de sus artículos que "la ridiculización de los homosexuales" era una "mal indicio" de problemas más profundos, pero no insuperables. Su libro se titula Dinámica de la Revolución Cubana: una Perspectiva Marxista.

Caminando por La Habana un día muy caluroso en agosto de 1980, para refrescarme entré en el vestíbulo, con aire acondicionado, de la Embajada Checa. Cuando entré vi un anuncio que decía "Desviacionismo Ideológico," una escalofriante formulación hecha por la burocracia soviética y su norma de amalgamar, estigmatizar y prohibir su galaxia de enemigos, tanto reales como imaginarios. Allí, en una vitrina de cristal, estaba la prueba de cargo, proporcionada por el Ministerio del Interior de Cuba: una copia de La Revolución Traicionada por Leon Trotsky; una revista de la liberación de gays y erotismo homosexual y un folleto Zionista. A pesar de la agradable temperatura la sala estaba desocupada.

Afuera, muchos cubanos se preocupaban por las repetidas amenazas de Moscú en contra del movimiento sindical polaco Solidaridad. "Estamos en contra de la intervención," me dijeron muchos de ellos, preocupados de las represalias de EEUU a dicha situación.

La Trayectoria de Arenas

La segunda novela de Arenas, a pesar de haber recibido una mención por méritos por la UNEAC, fue rechazada para la publicación hasta que fueran borradas las referencias a la homosexualidad. Arenas lo rechazó y comenzó a sacar clandestinamente sus libros fuera de Cuba. Fue arrestado en 1973 por abuso sexual de menores, cargo que él rechazó.

Este hecho esta retratado en la película como una trampa al casto Arenas, sin ningún fundamento. Sin embargo, en sus memorias Arenas escribió sobre la ocasión en que él y un amigo "tuvieron sexo en un manglar con algunos muchachos jóvenes." Fue encarcelado pero se escapó, convirtiéndose en un fugitivo.

Debido a las crecientes proclamas contrarrevolucionarias de Arenas y a sus contactos con embajadas extranjeras con el propósito de enviar sus escritos fuera del país, hicieron que el gobierno cubano lo declarara agente de la inteligencia norteamericana.

Es capturado nuevamente. Su encarcelamiento aparece en la película, en una escena imaginada por Hieronymus Bosch. Arenas firma una humillante confesión y gracias al poder persuasivo de Johnny Depp, queda libre. Luego, la película se adelanta rápidamente y muestra su vida como un ocupante ilegal junto a otros cubanos descontentos hasta el año 1980, en que parte junto a los 125,000 ciudadanos por el puerto de Mariel. (En la promoción más reciente de la película se repiten las calumnias en contra de la política de Cuba durante el "éxodo del Mariel." Antes que Anochezca no reconoce lo que Washington hizo para promover la inmigración y a la vez denegarla, algo que produjo más tensiones en la isla. Mientras 125 000 cubanos abandonaron el país, más que cinco millones marcharon en una muestra de lealtad a la revolución, una movilización nacional histórica que no existe en la película.)

Los próximos 10 años de la vida de Arenas se condensan en pocos momentos en la película. La llegada de Arenas, y sus experiencias en Miami -- mencionadas brevemente en su libro -- están completamente ausentes en la película. Esto era, quizás, porque creía que esa ciudad era "una caricatura de Cuba, lo peor de Cuba," debido a su arrogancia extremadamente machista. Para "el infierno" que era Cuba, anunció que Miami era "el purgatorio," una proclamación que, sumada a su abierta homosexualidad, no lo congració mucho con los organizadores de la ultraderecha en el sur de la Florida. Arenas utilizó esta tensión para perpetuar el mito que él no era ni de "izquierda" ni de "derecha," como si su preferencia sexual le permitiera trascender un juicio basado en el contenido político de sus actos.

Cuando se mudó a la ciudad de Nueva York, Arenas se convirtió en un organizador de acciones en contra de la revolución cubana. Incluyendo su propia gira de conferencias, la colaboración con Néstor Almendros en la producción de "Conducta Impropia" y las campañas de petición para denunciar a la "dictadura de Castro." Todos estos proyectos, descritos con gusto en sus memorias, son suprimidos de la película.

En 1984, su cuento La Estrella que más Brilla, apareció en inglés. Está dedicada a su amigo Nelson Rodríguez Leyva, quien en 1971 detonó una granada de mano en el fallido atentado de secuestrar un avión de Cubana de Aviación a los Estados Unidos. Éste fue capturado, enjuiciado y ejecutado más tarde. Arenas aplaudió este acto armado. "A menudo pienso en ese momento cuando, granada en mano, volando sobre la isla con sus campos de concentración y cárceles, Nelson, en el aire, al fin libre, quizá por primera vez en su corta vida."

Final Trágico

Arenas mira brevemente la última década de su vida en los Estados Unidos, una triste reconstrucción de su vida en Cuba: anónimas e innumerables relaciones sexuales, encuentros imaginarios con "brujas," diatribas monomaníacas contra Fidel Castro y un interminable desdén por las figuras literarias -- sus rivales más famosos -- que defendían a Cuba. Carlos Fuentes, vitupera, se comporta "como una computadora... el extremo opuesto de lo que consideraría ser un verdadero escritor." Eduardo Galeano es "un hombre de paja de Fidel Castro." Gabriel García Márquez es "un oportunista de nacimiento. Su trabajo, no sin méritos, está saturado de populismo barato."

Sobre todo, Arenas se convirtió en una persona políticamente paranoica, viendo a lo que llamó "agentes castristas" en todas partes. La raíz de esta fobia no era su presencia, sino el hecho de que Arenas encontraba frecuentemente a defensores de Cuba en sus charlas. En vista a sus respuestas, se imaginó que recibía "amenazas de muerte de la Seguridad de Estado de Cuba" y alegó que hasta era objeto de atentados para asesinarlo, robos y allanamientos secretos de su casa.

Nada de esto, con excepción de una rápida referencia a la vida sexual de Arenas, se encuentra en la película. La película se disuelve rápidamente en la trágica soledad de su muerte, haciendo amplio uso de una licencia cinematográfica con el guión para efectos dramáticos. Lo desalojan de un apartamento. Debilitado por el SIDA, fue hospitalizado, pero por falta de seguro médico, le dan de alta y regresa enjuto a su nueva morada. Sin duda, esta es una condena de la vida infrahumana en Estados Unidos, y sirve para proteger la credibilidad de la película y sus credenciales liberales. Estos "sufrimientos del exilio" escribió Arenas en su "carta de despedida," junto con "las enfermedades que haya podido contraer en el destierro seguramente no las hubiera sufrido de haber vivido libre en mi país."

Arenas se suicidó. Pero el director Schnabel, aparentemente en un intento de buscar una cuota extra de simpatía, reconstruye el suicidio como un acto de eutanasia a manos de su amigo cercano Lázaro Gómez.

La predicción de Arenas desde su lecho de muerte en 1990 de que Cuba "será libre" -- hizo eco a las embriagadas esperanzas de todos los reaccionarios cubanoamericanos: celebrar la primera navidad pos soviética en La Habana -- demostró ser tan hueca al igual como su vida trágica ya en sus postrimerías.


En 1975, la Corte Suprema Cubana invalidó la Resolución Número 3 del Consejo de Cultura, antecesor del Ministerio de Cultura. Esta ley había sido utilizada para implantar las declaraciones contra los homosexuales del Congreso Cultural de 1971, acordando "parámetros" que limitaban el empleo de los homosexuales en el arte y la educación.

En 1975, después de extenso debate y discusión popular, Cuba adoptó su Código de la Familia. Entre otros grandes cambios, ratificó la igualdad entre hombres y mujeres para el cuidado de los niños y otras responsabilidades, institucionalizando aun más la igualdad de la mujer como una meta de la nueva sociedad.

En 1979 el nuevo Código Penal despenalizó la homosexualidad.

En 1981, el libro En Defensa del Amor, escrito por la doctora Sigfried Schnabl, se convirtió en el libro más vendido en Cuba, debido a su tratamiento franco y honesto de la sexualidad humana. "La homosexualidad," Schnabl escribió, no es una enfermedad, sino una variante de la sexualidad humana."

"No hay normas morales o sentimientos 'naturales' inherentes en la humanidad," explicó. "La sola inclinación natural es el deseo sexual en sí; las costumbres específicas con que las personas satisfacen sus deseos y todo lo que ocurre entre los sexos es producto de una cultura específica." Así, el legado del fanatismo o la intolerancia contra la homosexualidad en la cultura de la Cuba revolucionaria debe ser rechazado. "Sería erróneo descalificar a un homosexual [o lesbiana] por su preferencia sexual o interpretar la homosexualidad como una debilidad de carácter, algo que desgraciadamente muchas personas hacen, por ignorancia, falta de entendimiento y prejuicio."

Al poco tiempo de esto, el Ministerio de Cultura de Cuba publicó el popular libro de Schnabl, titulado El Hombre y la Mujer en la Intimidad, en el que se dedica un capítulo entero a la homosexualidad. El libro apareció por primera vez en 1979. Enumera y rechaza toda una serie de supersticiones que supuestamente explican el origen de la homosexualidad. "Todas estas 'teorías', que hasta muy recientemente apoyaban ciertos especialistas," Schnabl escribió, "no tienen ni el más mínimo fundamento científico."

Contra la Discriminación Homosexual

Los homosexuales no "sufren de homosexualidad," explica Schnabl, "más bien, de las dificultades que resultan de su condición en la vida social," eso es, prejuicio en contra del homosexual. Explícitamente ella se opone, en este libro publicado por el gobierno, a todas las sanciones en contra de los homosexuales.

Lo que las personas adultas hacen en privado, de mutuo acuerdo, no viola la calidad moral de la sociedad y, por tal razón, no hay necesidad de tomar acciones en su contra. Los homosexuales, como el resto de ciudadanos, merecen consideración y reconocimiento por sus logros, objetivos y conducta," declara Schnabl.

Foto desde 'Gay Cuba' Citando estos y otros pasajes en una respuesta a "Conducta Impropia," Tomás Gutiérrez Alea, comentó en Granma, el periódico del Partido Comunista de Cuba: "Esto no quiere decir que la publicación de tan solo un libro, aunque sea muy icial', significaría automáticamente que un fenómeno social profundamente arraigado en los siglos de nuestro pasado católico y español, desaparecerá automáticamente. Sin embargo, tal libro, donde entre otras cosas, aparece el criterio más actualizado sobre la homosexualidad, es sin duda un valioso instrumento que el estado cubano pone a disposición de aquellos que deseen hacer suya la causa de los que son discriminados, marginalizados y que se les hace sufrir opresión y prejuicio de cualquier tipo."

El reproche de Gutiérrez a Almendros por haber falsificado conscientemente en su "documental" la duración y el carácter de la UMAP, puede aplicar a Schnabel. "Almendros conoce muy bien que las mentiras más infames pueden ser fabricadas de verdades a media," escribió Gutiérrez. "Él conoce por ejemplo, que la UMAP, los campamentos de trabajo donde muchos homosexuales fueron llevados para pasar el servicio militar, fueron un error y acabaron en un escándalo que afortunadamente terminó con la desaparición de éstos y con una política de rectificación." El Village Voice y The Militant reimprimieron el artículo del legendario director cubano, poco después de su publicación en Cuba.

Rectificación

En 1986, dirigido por Fidel Castro, el Partido Comunista Cubano realizó un profundo proceso de crítica, debate y discusión, cuyo objetivo era revisar la política económica y modo de organización laboral orientado hacia la Unión Soviética. Los valores revolucionarios cubanos habían sido corroídos tan por la burocracia, la corrupción y la inercia generada por esos métodos, que la revolución había comenzado a "salirse de su curso," explico Castro. El propio partido, dijo Castro al Comité Central, había empezado a "echarse a perder."

Efectivamente, esta profunda campaña de "rectificación de errores y tendencias negativas" se convirtió, como declaró el líder cubano, en "una revolución dentro de la revolución." Su objetivo no "era solamente rectificar los errores cometidos en los últimos 10 años" reiteró Castro, "o errores cometidos a través de toda la historia de la revolución, sino que rectificación está encontrando la manera de resolver errores que vienen desde hace cientos de años." (Dos discursos cruciales sobre el proceso de rectificación de errores se publicaron en la revista New International, 410 West St., New York, N.Y.10014.)

El alcance de este proyecto sin precedentes -- especialmente el momento en que los revolucionarios cubanos lo adoptaron -- abrió numerosos temas para debatirlos, desde los métodos económicos que sacaron de su curso al país, hasta políticas en la cultura, las artes y las relaciones sociales.

Uno de los resultados fue darse cuenta que, no obstante el uso de Estados Unidos de la inmigración como un arma en contra de una Cuba bloqueada, las migraciones más recientes como las del Mariel, incluyeron a miles de ciudadanos -- algunos de ellos homosexuales -- que habían sido enajenados y maltratados por las prácticas erróneas llevadas a cabo en nombre de la revolución.

Hace más de una década entrevisté a un joven obrero cubano, conocido por sus compañeros de la fábrica como un homosexual, que salió de Cuba por Mariel "por la aventura," dijo. Carlos, empezó rápidamente a darse cuenta lo que había dejado atrás. Vivió experiencias que eventualmente le hicieron comunicarse con la Brigada Antonio Maceo, un grupo, en Miami y Nueva Jersey, de cubanos, de nuevas generaciones que están a favor de la revolución. Regresó a Cuba de visita cuando el proceso de rectificación estaba en pleno brío y visitó la fábrica donde solía trabajar para dirigirse a una asamblea de 700 compañeros de trabajo. Mientras caminaba hacia la tribuna, los obreros se levantaron en una gran ovación.

Desaparición de Tabúes

Una consecuencia de la calamidad económica que sacudió a Cuba cuando la URSS y sus aliados se derrumbaron, y con ellos el 85 por ciento del comercio de la isla, fue la desaparición del aglutinante que mantenía aferrado al orgáno político de la revolución cubana, las influencias socioculturales de la Unión Soviética: cánones soviéticos "ortodoxos" y "realismo socialista" que siempre fueron ajenos al espíritu rebelde de la revolución y su dirigencia central. Ahora, cuestionamientos históricos y debates; personalidades políticas e intelectuales una vez consideradas prohibidas; o "teorías" una vez consideradas sagradas o restringidas por la "autocensura" se hicieron accesibles y abiertas a cuestionamiento, investigación y crítica. Este proceso viviente todavía no acaba.

En 1987, una nueva orden policial prohibió el acoso de personas debido a su apariencia o manera de vestir, lo cual se hacía amparándose en estatutos en contra de la conducta "ostentosa."

En 1988, Fidel dijo en una entrevista en la televisión de Galicia, España, que "una cierta rigidez" había gobernado las actitudes sobre los homosexuales. Mientras que "Dios necesitó siete días para hacer el mundo," explico, "tienen que comprender que para rehacer este mundo, para destruir un mundo como este que hemos tenido aquí y para hacer uno nuevo, no había mucha luz, había mucha oscuridad al principio y mucha confusión sobre una serie de problemas. Nuestra sociedad, nuestro gobierno, nuestro partido [ahora] tiene ideas más claras, más sabias e inteligentes sobre muchos de estos problemas. Debido a que podemos cometer errores, obsesivamente seguimos la idea de que lo que es justo, correcto y mejor para el pueblo, y lo que es más humano para nuestro pueblo y nuestra sociedad. Sin embargo, la meta no es fácil... Creo que cada vez nos acercamos más al criterio correcto para construir el mundo que queremos. De todos modos, creo que aún tenemos muchas faltas y que futuras generaciones tendrán que continuar perfeccionando este nuevo mundo."

En 1992, en el congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas, Vilma Espín, presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), y veterana dirigente del Partido Comunista, cuestionó a un psicólogo que en una presentación planteó puntos de vista prejuiciosos sobre el homosexualismo. Espín, de acuerdo a Sonja de Vries en Cuba Update, explicó que era necesario cambiar este tipo de ideas y no la orientación sexual de los homosexuales. "La opinión de esta tan respetada revolucionaria de tantos años es una expresión significante del cambio de ideas en la dirigencia cubana," dijo de Vries.

Fidel Castro Habla Sobre el Tema

En 1992, Fidel Castro respondió a varias preguntas sobre cuestiones sexuales planteadas por el antiguo oficial del gobierno Sandinista de Nicaragua, Tomás Borge, en el libro Un Grano de Maíz. Este volumen, que abarca una serie de temas, fue publicado en La Habana. Como muchos libros en Cuba, este trabajó se agoto rápidamente y luego no se lo podía conseguir. Los comentarios de Castro son poco conocidos fuera de Cuba. Vale la pena citarlos extensamente.

"Tú hablas de discriminación sexual," dijo el dirigente cubano a Borge, "te dije que nosotros hemos erradicado la discriminación sexual. Podría decir con más precisión que hemos hecho el máximo que puede hacer un gobierno, que puede hacer un Estado por erradicar la discriminación sexual de la mujer.

"Podríamos referirnos más bien a una lucha larga, que ha sido exitosa, y ha obtenido muchos resultados en el campo de la discriminación de la mujer. Pero eso no se puede afirmar de manera absoluta. Hay todavía machismo en nuestro pueblo, creo que en un nivel mucho más bajo que en cualquier otro pueblo de América Latina, pero hay machismo. Esto ha formado parte de la idiosincrasia de nuestro pueblo durante hace siglos y tiene muchos orígenes desde la influencia árabe en España hasta otras influencias de los propios españoles, porque nosotros el machismo lo obtuvimos de los conquistadores, como recibimos otros muchos malos hábitos.

"Esa fue una herencia histórica, en algunos países, más que en otros, pero en ninguno se luchó más que en el nuestro, y creo que en ninguno se alcanzaron más éxitos tangibles y prácticos que en el nuestro. Esta es real, eso lo vemos, se ve todavía y, sobre todo, entre la juventud. Pero no podemos decir que haya habido una erradicación total, absoluta de la discriminación sexual, ni podemos bajar la guardia. Hay que continuar luchando en este sentido, porque es una herencia histórica, ancestral, contra la cual se ha luchado mucho; se ha avanzado y se han obtenido resultados, pero hay que seguir luchando.

"No voy a negar que, en cierto momento, este cosa machista influyó también en un enfoque que se tenía hacia el homosexualismo. Yo personalmente -- tú me estás preguntando mi opinión personal -- no sufro de este tipo de fobia contra los homosexuales. Realmente, en mi mente, esto nunca ha estado eso y jamás he sido partidario, ni he promovido, ni he apoyado políticas contra los homosexuales. Eso correspondió, yo diría, a una etapa determinada y está asociado mucho con esa herencia, con esa cosa del machismo. Trato de tener un argumento más humano y más científico del problema. Esto muchas veces se convierte en tragedia, porque hay que ver cómo piensan los padres; incluso hay padres que tienen un hijo homosexual y eso se convierte para ellos en tragedia, y uno no puede sentir sino pena porque una situación de ésas ocurra y se convierta también en una tragedia para el individuo.

"No veo la homosexualidad como un fenómeno de degeneración, sino lo veo de otra forma. El enfoque que he tenido es de otro tipo: un enfoque más racional, considerándolo como tendencias y cosas naturales del ser humano que, sencillamente, hay que respetar. Esta es la filosofía con que veo estos problemas. Creo que más bien hay que tener consideración hacia una familia que sufre esas situaciones. Ojalá que las familias mismas tuvieran otra mentalidad, tuvieran otro enfoque cuando ocurre una circunstancia de esa naturaleza. Y soy absolutamente opuesto a toda forma de represión, de desprecio, de menosprecio o discriminación con relación a los homosexuales. Es lo que pienso."

Borges le preguntó al líder cubano si un homosexual podía ser miembro del Partido Comunista de Cuba, y Castro respondió: "Te digo que ha habido bastantes prejuicios en torno a todo eso, es la verdad, es la realidad, no lo voy a negar, pero ha habido otros prejuicios de otro tipo contra los cuales nosotros más bien centramos nuestra lucha.

"Había, por ejemplo, una forma diferente de juzgar la conducta personal del hombre y la mujer. Eso lo tuvimos durante anos en el Partido, y yo libré batallas y discutí mucho en torno a todo eso. Si se daba la infidelidad matrimonial por parte del hombre no constituía un problema, una preocupación, y en cambio se convertía en objeto de discusiones en núcleos cuando existía una infidelidad conyugal por parte de la mujer. Había una forma diferente de juzgar las relaciones sexuales de los hombres y las relaciones sexuales de las mujeres. Tuve que combatir duro, fortísmo, contra las profundas tendencias enraizadas que no eran producto de una prédica o de una doctrina elaborada sobre eso, o de una educación en ese sentido, sino todos estos conceptos machistas y prejuicios que existían en el seno de nuestra sociedad.

"Por cierto, no te contesté la pregunta del amor libre. No tengo absolutamente ninguna objeción. No sé lo que tú entiendes por amor libre. Interpretándolo como la libertad de amar, yo no tengo ninguna objeción."

Las palabras de Castro demuestran que ha habido avances y que todavía existen desafíos. Hoy cada vez son asumidos por las generaciones nuevas de revolucionarios cubanos, muchos de los cuales han sido influenciados y educados por la lucha por la liberación de la mujer, los derechos de los homosexuales y en oposición a la violencia contra los homosexuales en el mundo entero.

Películas Reflejan Avances

El espíritu crítico y el impacto del proceso de rectificación y el debilitamiento de las influencias soviéticas después de los hechos de 1989-1990, son el trasfondo para la producción de la película "Fresa y Chocolate" en 1993, dirigida por Tomás Gutiérrez Alea. La amplia acogida y los debates que provocó, la convirtieron en un fenómeno político. Más de un millón de cubanos vieron la película, probablemente la película más vista de todos los tiempos en Cuba. Recibió numerosos premios de cine en Cuba y el extranjero.

La película es una crítica a las miras estrechas, a los aspectos doctrinarios del Partido Comunista de Cuba y la Unión de Jóvenes Comunistas en los años 70 y principios de los 80. Hace ver que la decisión de abandonar el país no es sólo por presión de Estados Unidos o debilidad personal, sino por el precio que pagó la revolución por las deficiencias y errores que ocurrieron bajo su bandera. Se menciona las injusticias de las UMAP, que raramente se habla. Los prejuicios contra los homosexuales son sometidos a una disección fulminante. La implicación clara de la película es que estas actitudes y acciones son contrarias al humanismo de la revolución. (La película se basa en la obra de teatro hecha en 1992 "El Lobo, el Bosque y el Hombre Nuevo," y proviene de un relato breve escrito por Senel Paz.)

Gutiérrez, cariñosamente conocido como Titón, explicó en una entrevista con Cineaste en 1995, que escogió 1979 como época de escenario para la película porque ese año representó "el fin de una etapa histórica, porque la salida por Mariel ocurrió en 1980 y las cosas comenzaron a cambiar. El período antes de 1979 fue además la época de más represión en contra los homosexuales."

"En ciertas etapas" de la revolución, Titón explicó, "a los homosexuales se les había prohibido cierto tipo de empleos. Se les había prohibido enseñar, por ejemplo, porque implicaba contacto con la juventud. Ahora existe mayor flexibilidad en las oportunidades de trabajo para los homosexuales. En el caso de representar a Cuba en el exterior, por ejemplo, el nombramiento de representantes se manejaba con guantes de seda cuando se trataba de homosexuales. Muchos se oponían a dar nombramientos a los homosexuales porque se los consideraba más vulnerables a escándalos y chantaje, pero las cosas son muy diferentes hoy en día para los homosexuales. Hoy, muchos homosexuales cubanos son abiertos sobre su orientación sexual. Otros no lo están -- como en cualquier otro lugar -- pero hay un nuevo nivel de conciencia al respecto del homosexualismo."

En La Habana en 1994, un joven artista cubano revolucionario me contó una historia de la vez que fue a visitar a su padre, un campesino, "que era una comunista muy firme." Aramis me dijo que se había dejado crecer el pelo hasta los hombros desde su ultima visita, algo que hasta principios de los 90 era mal visto y considerado como un símbolo de adaptación a los valores corroídos de la sociedad consumista de Occidente. "Me dijo 'eres un maricón con el pelo así, córtatelo o te marchas de mi casa.' Recogí mi mochila y empecé a marcharme. Le dije 'Se supone que eres un comunista, que estás por la libertad, por los seres humanos. Soy tu hijo, debes de amarme, sea o no un homosexual. ¿Qué tipo de comunista eres tú?' Y empecé a marcharme. No me dijo nada. Llegué a la puerta y entonces me dijo, 'Espera. Tienes razón. Puedes quedarte, no tienes que cortarte el pelo. Tengo que pensar sobre estas cosas.' Nos abrazamos y me quedé."

Uno pude imaginarse repetidas escenas como esa -- que nos hacen recordar los dilatados conflictos familiares en Estados Unidos en los años 60 debido a la "brecha generacional" -- los cuales también expresaron desacuerdos y conflictos políticos -- ocurriendo en miles de familias cubanas debido a que las jóvenes generaciones se enfrentan a los viejos tabúes que conviven incómodamente con las perspectivas revolucionarias de sus padres.

"Gay Cuba," una documental realizada entre EEUU y Cuba en 1994 por Sonja de Vries, trata sobre la historia y los logros de la revolución cubana como el prisma para explorar francamente la evolución del tratamiento de la homosexualidad y de los homosexuales. Examina los cambios de actitudes y la creciente aceptación de los hombres homosexuales y las lesbianas en la sociedad y cultura. Algunas entrevistas particularmente demuestran los avances: debates entre soldados, comentarios de jóvenes cubanos y la posición expresada por obreros industriales, incluyendo una fábrica cuyo secretario general del sindicato es homosexual. La Federación de Mujeres Cubanas mostró la película en La Habana.

El siguiente año, apareció el documental cubano "Mariposas en el Andamio," dirigido por Margaret Gilpin y Luis Felipe Bernaza. Narra la historia de travestís cubanos de clase trabajadora, quienes se integraron en la vida de un suburbio de la Habana llamado La Guinera, y de como ellos trabajan para construir una coalición con las mujeres líderes de un brigada de construcción local, y sus actuaciones en el comedor de los trabajadores.

Contraste con Estados Unidos

Para 1997, el número de personas diagnosticadas con VIH/SIDA en el Condado de Los Angeles fue 10 veces mayor que el número de personas diagnosticadas con VIH/SIDA en Cuba. El condado tiene una población un poquito menor a la de Cuba. Los servicios de atención médica para personas con VIH en Cuba -- desde servicios externos hasta residenciales y hospicios -- son gratuitos y voluntarios. La educación patrocinada por el estado, aprovecha los conocimientos de las personas con VIH para que hablen en escuelas sobre como protegerse durante el sexo y prevenir el virus.


  Cartelera, La Habana, 1999
  Foto por Walter Lippmann

Cartelara, Havana, 1999.
Foto por Walter Lippman El ambiente de polarización política que alimenta el odio ultraderechista hacia los homosexuales -- como el caso del joven homosexual Matthew Shepard, quien fue torturado y asesinado a golpes en 1998 por matones en el estado de Wyoming -- no existe en Cuba. Leyes que proscriben la sodomía como las que se promulgaron en Nicaragua a principios de 1990, o que se usaron para remover de su puesto y encarcelar a un ministro en Malasia, o que ya se mantienen en algunas de los estados de Estados Unidos por los tribunales superiores y venerables jueces, no existen en Cuba.

Los escuadrones de la muerte que "limpian" las ciudades de Brasil y de Colombia de "maricas" y otras supuestas lacras sociales u otros actos relacionados a la violencia contra los homosexuales, no son una parte de la realidad cubana.

En las canciones de los raperos cubanos no cantan de pegar o de matar a mujeres, "putas" y homosexuales, "maricones" como es típico en la música "gangsta rap" en Estados Unidos. Los homosexuales y lesbianas cubanos tienen custodia de sus hijos biológicos y pueden adoptar. La posición del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba es que la homosexualidad es una expresión normal del comportamiento humano y este ha sido su enfoque desde los principios de los 1990s.

Frente a estos logros, Washington y los mercaderes de la iluminación cultural de Estados Unidos andan sobre cimientos poco firmes cuando condenan a Cuba de supuestas violaciones a los derechos de los homosexuales.

Los avances en Cuba confirman que para que los homosexuales y las lesbianas allí, existe un espacio mayor en donde pueden participar de los beneficios y desafíos de la vida cotidiana, más que en cualquier otro país del Tercer Mundo. Cuba es un ejemplo para las decenas de millones de hombres y mujeres homosexuales que buscan su libertad. Todavía hay muchos problemas por resolver. Cómo dijo un joven homosexual cubano que entrevisté en 1998, "¿Por qué se puede ver una película de aventura como las de Stephen Segal en la televisión, pero nunca han pasado 'Fresa y Chocolate?'"

La Lucha por Cambios Respaldados por la Revolución

Más avances en Cuba serán determinados por iniciativas informadas en la defensa de la revolución. La conclusión de Tomás Gutiérrez Alea en 1984 de que el rechazo oficial de la homofobia es "un instrumento de lucha que el estado cubano ha puesto a disposición de aquellos que estén interesados en hacer suya la causa de los que son discriminados, marginados y que se les hace sufrir por prejuicios y opresión de todo tipo" es una verdad más actualizada que nunca.

Recientemente, y más a menudo y duramente, Fidel Castro y Raúl Castro han hablado sobre la necesidad de encarar la "marginalización" de los negros y las mujeres -- faltas de la sociedad cubana donde la legislación sobre la igualdad ha sido insuficiente para resolver problemas reales. Este tema ha sido tratado en la prensa cubana, y por varios activistas políticos y se plantea como un desafío a las organizaciones actuales y en la formación de nuevas organizaciones. Por ejemplo, la recientemente creada Colores Cubanos, afiliada a la UNEAC, interviene por que haya un reflejo más conciente de las características multinacional, multirracial y multicultural del país en la producción nacional artística, musical, cinematográfica, televisiva y de literatura.

Homosexuales en Cuba: Más Información

"Gay Cuba" por Sonja DeVries: BrightLights Films
"Gay Cuba" se vende a: Frameline
Puntos de vista sobre Cuba: BlackLight
University of Texas Students Alliance Sitio de Gay Cuba

La Puerta Está Abierta

En una entrevista televisada nacionalmente a finales del año 2000, Raúl Castro habló sobre estos temas: "El futuro tendrá que ser uno de lucha," dijo que todavía "hay mucho más terreno que cubrir" incluyendo, "derechos que debemos de conquistar o reconquistar. Estos están entre los principales objetivos para empezar la batalla de ideas." La conquista y reconquista de derechos sólo se obtendrá luchando, y los resultados formarán nuevas generaciones de gente más libre, más completa y hombres y mujeres cubanos con más confianza en sí mismos. Y hay conciencia en los revolucionarios cubanos de que, el movimiento hacia adelante en su país en todas las cuestiones, está ligado a los avances mundiales en las luchas contra la opresión y la explotación. Estas, como lo atestiguan las actuales condiciones internacionales, están tomando un impulso cada vez mayor.

El enfoque de Raúl Castro se suma a los esfuerzos para ampliar las expresiones y prácticas de humanidad y liberación social, que incluye a los homosexuales. Un elemento clave que favorece el desarrollo en esta esfera ha sido la interacción de la lucha internacional por la liberación homosexual con la revolución cubana, particularmente en el ambiente más abierto que comenzó a mediados de los 80. Al mismo tiempo, los valores progresistas forjados por la lucha internacional en los años 60 y 70 contra la guerra, el racismo, la represión y la liberación de la mujer -- que gestaron políticamente el movimiento de liberación homosexual -- fueron fortalecidos por el ejemplo cubano de desafiar el status quo burgués imperante.

Como corresponde, todos estos cambios permitieron a algunos modificar cualquier tipo de conclusiones políticas oficiales sobre Reinaldo Arenas. En realidad, el ambiente de solidaridad de la revolución había educado a un joven del campo que estaba en la miseria antes de 1959, inspirando y desarrollando sus genuinos talentos y dones. En el caso de Arenas este es un hecho, independientemente de su posterior evolución anticomunista. Me enteré de esto por casualidad por una conversación en 1995 con un poeta cubano que estaba de gira en los Estados Unidos. Hablábamos de escritores cubanos y surgió el nombre de Reinaldo Arenas. Conociéndolo solamente por su reputación política, dije algo peyorativo. El poeta me miró detenidamente y me dijo, "sabes, no puedes entender la literatura contemporánea cubana sin leer a Reinaldo Arenas."


A principios de los años 60, Fidel Castro declaró que la revolución cubana "debe ser una escuela de pensamiento sin restricciones." Esa libertad sería absolutamente necesaria para la supervivencia de un pueblo libre y soberano solamente a 90 millas de los Estados Unidos. Fue un requisito básico para los nuevos hombres y mujeres que estaban aprendiendo como desarrollar una nueva nación en el laboratorio de su revolución, como defenderla y dar su solidaridad a toda lucha internacional en contra de la injusticia y la explotación, con las que se identifican incondicionalmente. La capacidad de Cuba de resistir durante cuatro décadas todo tipo de presiones diseñadas por el gobierno de Estados Unidos, sin abandonar ni un solo principio de la revolución, verifica su graduación con honores de esa escuela.

Ganar la "batalla de ideas" es el lema actual en Cuba, algo que Fidel ha declarado hace más de tres décadas, el cual mantiene toda su vitalidad original y su urgencia. En esa escuela, los revolucionarios cubanos han demostrado a todos aquellos que hacen un esfuerzo por estudiar y aprender de sus experiencias, que incluso los más profundos errores cometidos en el curso de la lucha pueden ser encarados, analizados y resueltos. Este método político solamente ha fortalecido la confianza en sí mismos de parte de los trabajadores cubanos, ayudando a preparar a las nuevas generaciones de luchadores y líderes.

Todas estas pruebas irrefutables demuestran que allí hay un proceso lleno de vida y liberador. Todos los días, la revolución cubana hace una contribución decisiva a todos las personas que luchan por un mundo justo y humano y precisamente por eso desean emularla.


fotos desde Gay Cuba y Walter Lippmann

Jon Hillson (1949-2004), activista sindical y político de Los Angeles, estuvo involucrado en la defensa de la Revolución Cubana desde 1969, organizó numerosas delegaciones en viajes a la Isla y la visitó muchas veces. Escribió extensamente sobre la Revolución Cubana y en solidaridad con ella, incluyendo un artículo 1998, sobre la lucha de Cuba por una educación sexual sana y contra el síndrome del SIDA, el cual fue publicado en primera plana por La Opinión, el mayor periódico en español de los Estados Unidos. Durante los años 90, más de dos docenas de sus poemas aparecieron en varios diarios de todo el país. Una versión anterior de su ensayo fue publicado en inglés por SeeingRed.com. Jon Hillson falleció en los Angeles el 29 de Enero de 2004.

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