La violencia como partera de la historia se reafirma plenamente en la actualidad, más aún si esta es ejercida por las clases oprimidas y todavía más, si esta es ejercida por una clase depositaria en última instancia de los intereses de los demás clases sojuzgadas, el proletariado que es su vanguardia, su destacamento donde se concentran los mejores hijos de nuestro pueblo, donde el combate es por la conquista del poder que desde 1980 desarrolla la Guerra Popular, dirigido por la invicta ideología del proletariado el marxismo -leninismo-maoismo y su aplicación creadora a nuestra realidad concreta el Pensamiento Gonzalo.
Las Masas Hacen la Historia el Partido la Revolución El crisol donde se funden, donde se forjan los mas decididos combatientes es el Frente Popular de Liberación, instrumento de la revolución, desde ahí, donde la misma necesidad de las masas y hacia su máxima expresión el Poder, es lucha constante, demoledora, con la inevitable cuota, y lo viejo persiste con sus pululantes sanguijuelas y lo nuevo se impone, abre la estela luminosa, se blande en la oscuridad, aniquila y confisca; es la lucha final.
La clase estremece al viejo Estado, las marchas, las huelgas, los paros, las tomas de locales, las confiscaciones de tierras, no son otra expresion que muestra que el viejo Estado peruano no puede ya gobernar. Su bastarda legislación laboral no es más que la concesión al capitalismo burocrático de la explotación mas encarnizada al proletariado, al canje del silencio complice ante el remate del territorio nacional a la gran burguesía, su endeble defensa de la semifeudalidad es la usurpación de la tierra del campesinado y de las comunidades nativas. Es la explotación a la pequeña burguesía, al semiproletariado. Es el aniquilamiento selectivo a la infancia, es la desnutrición crónica, es la tuberculosis, etc.
Uno de los sectores que con mas fuerza desenmascara al viejo Estado es el minero, donde los obreros despedidos suman 140,000 por requisitos exigidos por los compradores a través del Fondo Monetario Internacional (FMI) y por los remates de ese organismo usurpador, como es la Comisión de Privatización, encabezado por el miserable de Dante Matellini, en el caso de los 413 mineros de Millotingo en la que el dueño Zacarías y familia se declaró en quiebra, amparandose en la legislación vigente y por vía judicial la mina ha quedado en manos de los mineros a cambio de sus beneficios sociales, estos son más de 20 años de sevicio al capitalista no encuentran que hacer con la chatarra oxidada, carecen de economía para reimpulsarla, pués las ganancias obtenidas por los chupasangre de los empresarios lo tienen invertidos en el extranjero, entonces los compañeros mineros la estan rematando, he ahí el Estado, entiéndase no solo el gobierno, en su papel de gran burgués y al servicio del imperialismo, especialmente yanqui.
Los mineros de Millotingo llegaron a Lima con el fín de ejercer presión en sus demandas, alojados en la sede de la Confederación de comunidades mineras COMI, se movilizaron contundentemente, ahora años después, con más de dos niños muertos, abandonados por el izquierdismo pequeño burgués de los oportunistas, de los recalcitrantes vendeobreros como son Valentín Pacho y Cia. Los compañeros mineros se van fortaleciendo en el odio puro de clase contra sus opresores. El Estado trata de taparles la boca para esconder sus manos ásperas, su ropa raída, su protesta, la desnutrición, el analfabetismo.Es por eso que el Estado destinó a cada base minera, una cocina, ollas y cada 15 días a través les envian los víveres.
El el sector de Construcción Civil más de 12,000 obreros y 300,000 a nivel nacional, están siendo arrinconados por la gran burguesía, principalmente representados por la Cámara peruana de construcción CAPECO, los intereses de estos últimos están claramente adheridos a los del viejo Estado, esto se debe comprender cabalmente, el Estado es la esencia del problema, cualquier lucha política sin esta dirección queda en la demagógia, en el vil oportunismo, es el caso de la recepción al genocida Fujimori que lo hicieron en el local de Construcción Civil para que ahora por resolución ministerial 051-96-T deje sin efecto la ley de las Relaciones Colectivas de Trabajo, el pliego único, pretendiendo con esto romper con la organización laboral del proletariado. CAPECO, a cambio de la legislación expoliadora ofrece al gobierno 80,000 casas, mas la presencia de uno de los principales explotadores como es Arturo Woodman quien ofrece a cambio losas deportivas, ó como las oscuras masmorras que construye Camet y familia, es pués la punta del iceberg. El Estado representa a los explotadores, la lucha de clase a madurado, el nuevo Estado se yergue, se desarrolla en medio de la intensa Guerra Popular. Los viejos revisionistas creen que parchando pistas mejoran su imagen, pero el obrero sabe que la imagen no le importa para nada al viejo Estado ni a los sanguijuelas de CAPECO. La lucha es frontal, se combate y se resiste, no hay tratos, no hay compromisos para luchar, no hay necesidad de pedir permiso a nadie, peor aún a los esbirros del viejo Estado, a los cancerberos del pueblo, a ellos solamente hay que combatirlos y eso se hace desde un partido, desde la máxima organización política del proletariado, el Partido Comunista del Perú. El gremio de Construcción Civil se disciplina y organiza, lo sabe y lo aplica, rebasa las podridas dirigencias.