LA MORIBUNDA IDEOLOGÍA BURGUESA

Los procesos políticos, con mayor razón el desarrollo de las revoluciones, tienen como factor fundamental los hechos internos, las especifidades y coyunturas que a lo largo de la historia se van generando. Pero también es importante la problemàtica internacional, mas aùn en colonias y semi-colonias como es el caso de nuestro país, Perù, donde (por ser tales) repercuten de primera mano las decisiones e intereses de las metròpolis imperialistas.

Es por eso importante analizar los factores internos del país ligados con aquellos otros que resultan del interés global del imperialismo, especialmente del imperialismo yanqui y de los residuos del revisioismo que aun subsisten. Ello explica el interés que tienen los procesos revolucionarios para conjugar ambos factores. Única forma, entonces, de tener una linea política e ideológica correctas, asi como una clara estrategía y tácticas favorables. El mas grande ejemplo de genuina revoluciòn lo tenemos en nuestra patria, a partir de la Guerra Popular dirigida por el Partido Comunista del Perú (PCP) que invicta sigue adelante.

Igual acontece con aquellas colectividades políticas que tienen como matriz e inspiraciòn al imperialismo y a la ideologìa revisionista heredada del socialimperialismo; pero que al momento de conjugar los factores, terminan privilegiando los factores externos: los intereses de las matrices imperiales. Asi se explica el actual comportamiento político de la llamada "izquierda legal" en su conjunto, incluida el revisionismo armado del MRTA, que hablan al son de la tonada y la batuta del imperialismo, como lo propio hacen los partiduchos de espuma que imitan y represetan al al pentograma norteamericano y la gran burguesía: Cambio 90, AP, APRA, PPC, UP, etc.

Después que apoyaron la elección de Garcia Perez del APRA y Fujimori, hoy estos autodenominados "izquierdistas" hacen el papel ridículo de presentarse como "oposiciòn" en el congreso controlado por la misma dictadura genocida.

La diminuta Izquierda Unida, incluida sus variedades (Patria Roja, Partido Unificado Mariateguista, AS, ID, etc.) son fieles a este colonialismo ideológico. ¿Que decìan estos miserables traidores cuando Gorbachov empezò a destruir lo poco de socialismo que quedaba en la ex-URSS? Lanzaban apasionadas y alabanzas a la perestroika, que como lo dijo bién claro en esos tiempos el Presidente Gonzalo, ese engendro no era sinó la garantia del capitalismo y la democracia burguesa. Hoy en día, ni esta ùltima garantia subsiste en Russia donde el capitalismo ha fracasado rotundamente.

Como lo planteo el PCP, econòmicamente, la perestroika representò la liquidaciòn de la economía planificada desde el Estado, dando lugar así a la "libre competencia" y a la oferta y la demanda: al mercado (no determinado por las necesidades reales sociales sinò por el poder adquisitivo de los consumidores). Es así como la actual estructura empresarial de la ex-URSS tiene como eje a la empresa privada, con algunas emrpesas eufemísticamente llamada empresa autogestionaria, donde sus propietarios determinan el tipo de producción, el mercado al que este destinados, los precios de la mercancía; y como lógica consecuencia los costos y las utilidades, tanto aquellas que corresponden a la inversion extranjera como a los mismos propietarios, etc.

A nivel ideológico y político, la perestroika ha "cancelado" la dictadura del proletariado,le vigencia directriz del Partido Comunista, en el entendido de que en la època actual la consigna es el desarrollo de las fuerzas productivas y no la profundización de la lucha de clases. Vale decir, el mito de la unidad ha desplazado a la ley de la contradicción, para decirlo filosóficamente. De otro lado la historiografía revolucionaria fue negada cínicamente. Empezaron a señalar "gravísimos errores y desviaciones en Lenin", para ya no hablar de "los miles de asesinatos cometidos por Stalin". Similar fenómeno ocurrió en China luego de la muerte del Presidente Mao Tse-tung y del golpe de Estado dirigido por el renegadoTeng Tsia-ping y sus secuaces hoy en el poder.

PERÚ: La Perestroika Chicha.

Lo que acabamos de describir arriba es el libreto que el revisionismo levanta al tope como bandera. Veamos que dicen los principales representantes de la "izquierda electoral", que no escarmientan del repudio popular al haber obtenido menos del 0.05% de los peruanos registrados para votar en las elecciones presidenciales de 1995 (Fujimori apenas llegò al 18% del electorado registrado).

El jacobino Javier Diez Canseco se irroga hipócritamente ser "leninista" y "mariateguista" según el último congreso del PUM, dijo:

"Lo extraordinario de la perestroika es que ha ligado el socialismo con la democracia." O sea, según el "Cenador" Diez Canseco, el socialismo no es por sí y ante sí, una democracia; desautoriza en forma primaria y elemental que el socialismo sea la democracia del pueblo, fundamentalmente de obreros y campesinos. El apuesta por una democracia de todo el pueblo, tal como los ideòlogos de la democracia burguesa lo hacen. Conste que el cenador de marras no dijo eso por criticar la politíca de Gorbachov de entonces, sino su planteamiento lo formula a partir de negar que el socialismo es la opción democràtica del pueblo en su trànsito hacia el comunismo, donde recién se podrà hablar de una democracia para todo el pueblo. Entretanto sólo existen democracias de clases concretas.

El inefable padre del revisionismo peruano Jorge del Prado, dijo a sus discípulos del grupo Unidad: "la perestroika es el gran jalón histórico de leninismo que mantiene la pureza de la ideología proletaria, en tanto corrige los errores de Krushchev y Brezhnev", a quienes no hace mucho rendían culto.

No menos elocuente es el otro senador patriarojista Rolando Breña Pantoja (el mismo que desfilaba en los 70's con un fusil de madera en el hombro gritando "el poder nace del fusil"!), enfatizó: "el proceso de la perestroika tiene la virtud de hacer que muchos pueblos y partidos vuelvan la mirada a Moscú".

En fín, en ese tiempo, se trataba de la oficialización de la perestroika chicha; y es con este libreto que la llamada "izquierda electoral" compete en todos los procesos electorales en que participan desde 1979, recibiendo el justo y merecido repudio del pueblo peruano immerso ya en una poderosa Guerra Popular desde 1980.

LA IDEOLOGÍA PROLETARIA: Entre el Liberalismo y la Utopia Andina.

La inteligencia del sistema, los eruditos de los anaqueles y la cibernética, desde dos flancos, vienen vehementemente activando a fin de impedir el desarrollo de la conciencia revolucionaria de los sectores populares.

Los ortodoxos del liberalismo nos hablan de una identificación (de por vida) de la historia con los planteamientos liberales; en otras palabras, que la esencia natural definitiva del curso histórico es el capitalismo con su conciencia la democracia burguesa; y nada mejor para nutrir su teoria que citamos primero el retorno de China y la URSS al capitalismo (su disolución). Y lo dicen como un hecho inevitable, como destino manifiesto. A la usanza del derecho divino y de la "naturaleza humana". Siendo asi -agregan- nada peor para nuestro paìs que la ideologìa proletaria, el marxismo-leninismo-maoismo, pensamiento Gonzalo. Algo mas añaden, "el Peru a la fecha tendrìa mayor desarrollo -se convertirìa en otro Japón- y hasta se hubiera logrado la unidad nacional, sino serìa por la presencia de aquella ideologìa que envenena a nuestras colectividades, sobre todo a nuestros jóvenes".

La otra vertiente que activa la reacción en contra de la conciencia revolucionaria encarnada hoy en la victoriosa Guerra Popular, es aquella que flamea en los predios intelectuales de la llamada Izquierda Unida y sus variantes (e.g., Izquierda Democràtica), nos referimos a la teoría sobre utopía andina o el mesianismo y milenarismo.

Nadie podrà negar la importancia del pasado andino como parte integrante de nuestra identidad, y no sólo de los campesinos, sino que tambièn al "mundo andino" y al mestisaje en su conjunto. Esta es una realidad. Pero muy diferente es pretender elevar a la utopía andina (otros prefieren llamarla mesianismo y milenarismo) a niveles de leyes y categorías sociales, a ideología que explique el actual comportamiento político social del campesinado y hasta de los propios migrantes que hoy pueblan las ciudades. Aquí tambièn hay otra verdad: la vida de los campesinos emigrantes todavía sigue expresàndose con mucho del "mundo andino"; ahí estàn sus costumbres, su creación artìstica y festividades: el folklore. Pero esta es una verdad a medias; en principio porque la penetración ideológica imperial (primero con España y hoy con Estados Unidos ha viciado y mistificado muchas de estas manifestaciones culturales. Hoy en día hasta representantes de la gran burguesia en el poder se disfrazan con atuendos del campesinado (como lo hace para la televisión el genocida vendepatria Alberto Kenyo Fujimori).

Y de otro lado está; la presencia viva (como teoría y práctica) de la ideología proletaria que explican algunas luchas populares de ayer, y explican hoy contundentemente el avance del pueblo peruano hacia el Nuevo Poder, hacia la Nueva Democracia por medio de la Guerra Popular.

Son estas las razones que niegan la vigencia de la utopía andina como "plataforma de lucha" del campesiando, sobre todo.

Entonces, ¿que pretenden los "eruditos" de la utopía andina? La respuesta es obvia: "Impedir el desarrollo de la conciencia revolucionaria, de la ideología proletaria, del avance de la Guerra Popular, tal como lo hacen sus pares, los ortodoxos del liberalismo."